Fueron como un sueño tus sonrisas
Llenas de todo lo que llena el alma,
fueron tus caricias, tan reales,
que soñaba que dormía despierto.
Si, tomé el agua entre mis manos
y al cerrarlas, se derramó sin quedar nada,
nada más que la frescura que dejaste en mi.
Tomé el aire en mis pulmones y sin quererlo
no quería soltarlo, me venció y se fué,
supe que de quedarse se ahogaría en mi pecho
y yo con ella.
prefiero que me llenes, como un suspiro,
con todo aquello que puede llenar un buen suspiro,
que tenerte eternamente encarcelada en mi pecho.
Vuelve cuando tengas frío, si te llena mi calor,
no cierra la puerta el que vive en libertad,
sigue abierta para ti, siempre te podrás ir.
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